Alterar el propio aspecto
Descripción
Asumes un aspecto distinto. Cuando lances el conjuro, elige una de las opciones que aparecen a continuación, cuyos efectos durarán hasta que termine el conjuro. Mientras dure el conjuro, como acción, podrás poner fin a una opción para obtener los beneficios de otra. Adaptación acuática. Adaptas tu cuerpo a un entorno acuático: te salen branquias y te crecen membranas entre los dedos. Puedes respirar bajo el agua y obtienes una velocidad nadando igual a tu velocidad caminando. Armas naturales. Te crecen garras, colmillos, púas, cuernos u otra arma natural que elijas. Tus ataques sin armas infligen 1d6 de daño contundente, cortante o perforante, según el arma natural que hayas elegido, y eres competente con tus ataques sin armas. Por último, el arma natural es mágica y tienes un bonificador de +1 a las tiradas de ataque y de daño que hagas con ella. Cambiar de aspecto. Transformas tu aspecto. Decide qué apariencia tendrás, incluyendo tu altura, tu peso, tus rasgos faciales, el sonido de tu voz, la longitud del pelo, el tono de piel y cualquier característica distintiva (si quieres alguna). Puedes presentarte como un miembro de otra raza, aunque esto no modificará tu perfil de juego. Tampoco puedes adoptar el aspecto de una criatura de un tamaño distinto al tuyo y conservarás tu forma básica: si eres una criatura bípeda, no podrás usar este conjuro para ser un cuadrúpedo, por ejemplo. En cualquier momento hasta que termine el conjuro, podrás usar tu acción para volver a cambiar tu aspecto.