Animar a los muertos
Descripción
Este conjuro crea un siervo muerto viviente. Elige un montón de huesos o un cadáver de un humanoide Mediano o Pequeño dentro del alcance. El conjuro insufla en el objetivo una infame imitación de vida y este se alza como un muerto viviente. Si has elegido unos huesos, el objetivo se convierte en un esqueleto y, si has elegido un cadáver, en un zombi (tu GM tiene el perfil de la criatura). En cada uno de tus turnos, puedes usar una acción adicional para dar órdenes mentalmente a cada criatura que hayas creado con el conjuro que esté a 18 m o menos de ti (si controlas a varias criaturas, puedes dar órdenes a cualquiera de ellas o a todas a la vez transmitiéndole la misma orden a cada una). Tú decides qué acción llevará a cabo la criatura y adónde se moverá durante su siguiente turno, o puedes dar una orden general, como proteger una cámara o un pasadizo en concreto. Si no le das ninguna orden, la criatura solo se defenderá a sí misma de las criaturas hostiles. En cuanto se le dé una orden, la criatura la cumplirá hasta completar su tarea. La criatura estará bajo tu control durante 24 horas, tras las cuales dejará de obedecer cualquier orden que le hayas dado. Para mantener el control sobre ella otras 24 horas, deberás volver a lanzarle este conjuro antes de que acabe el periodo actual de 24 horas. Este uso del conjuro refuerza tu control sobre hasta cuatro criaturas que hayas animado con él, no anima una nueva criatura. A niveles superiores. Cuando lanzas este conjuro mediante un espacio de conjuro de nivel 4 o superior, animas o refuerzas el control sobre dos criaturas muertas vivientes adicionales por cada nivel por encima de 3 que tenga el espacio que hayas empleado. Cada una de las criaturas debe proceder de un cadáver o un montón de huesos distinto.