Fundirse con la piedra
Descripción
Entras en un objeto o una superficie de piedra lo suficientemente grande como para que tu cuerpo quepa dentro y tanto tú como todo el equipo que lleves os fundís con la piedra hasta que termine el conjuro. Usas tu movimiento para entrar en la piedra en un punto que puedas tocar. No queda nada de tu presencia visible ni que se pueda detectar mediante sentidos que no sean mágicos. Mientras estés fundido con la piedra, no puedes ver lo que sucede fuera y tienes desventaja en las pruebas de Sabiduría (Percepción) que hagas para escuchar sonidos en el exterior. Eres consciente del paso del tiempo y puedes lanzar conjuros sobre ti. Puedes usar tu movimiento para salir de la piedra por el punto en el que entraste, lo que pone fin al conjuro. Por lo demás, no te puedes mover. Un daño menor hecho a la piedra no te afecta, pero su destrucción parcial o un cambio en su forma (de manera que ya no quepas en ella) te expulsa y te causa 6d6 de daño contundente. La destrucción completa de la piedra (o su transmutación en una sustancia distinta) te expulsa de ella y te inflige 50 de daño contundente. Si se te expulsa de la piedra, caes derribado en un espacio sin ocupar junto al punto en el que entraste en ella.